El cuidado de la ética humana por la compasión de la tierra: Sociodiversidad y defensa del ambiente.
Resumen
América Latina es el continente que posee una de las mayores biodiversidades del planeta, acompañada de una notable variabilidad social, expresada en la riqueza cultural de sus pueblos. Éstos poseen un gran acervo de conocimientos tradicionales sobre la utilización sostenible de los recursos naturales, incluyendo el valor medicinal de diversas plantas y organismos, muchos de los cuales constituyen pilares fundamentales de su economía. Actualmente, dichos saberes están siendo objeto de apropiaciones intelectuales indebidas, lo que incrementa la vulnerabilidad de las familias que dependen de estos recursos para subsistir. En América Latina y El Caribe, comienza a consolidarse una conciencia sobre la naturaleza como una herencia gratuita y que debemos proteger. Se la reconoce como un espacio esencial para la convivencia humana y como una responsabilidad que requiere una gestión ética y cuidadosa, orientada al bien común. No obstante, esta herencia se manifiesta muchas veces frágil e indefensa ante los poderes económicos y tecnológicos predominantes. Por eso, como cuidadores de la vida, queremos insistir y alzar la voz a favor en que las intervenciones sobre los recursos naturales no predominen los intereses de grupos económicos que arrasan irracionalmente las fuentes de vida en detrimento de naciones enteras y de la humanidad en su conjunto. Las generaciones futuras tienen derecho a habitar un mundo más sano y no uno marcado por la degradación ambiental. Felizmente en algunas escuelas se ha comenzado a introducir entre las disciplinas la educación ecológica como parte de la formación integral, promoviendo una cultura de responsabilidad ambiental.